Donald Trump levantó los aranceles que pesaban sobre las importaciones de oro y plata hacia Estados Unidos. La decisión del presidente estadounidense representa un cambio en la política comercial respecto a estos metales preciosos, que son insumos clave en joyería, electrónica e industrias conexas.

La derogación de estos gravámenes busca facilitar el flujo comercial de estos productos hacia el mercado norteamericano. La medida refleja una reorientación en la estrategia arancelaria de la administración Trump, que había mantenido estas tasas como parte de su política proteccionista más amplia.

Esta acción se suma a otras decisiones comerciales recientes del gobierno estadounidense y tendrá implicaciones para los productores, importadores y distribuidores de metales preciosos que operan en cadenas de suministro internacionales. El oro y la plata son commodities relevantes en transacciones globales, por lo que cambios en su régimen arancelario generan impacto en múltiples sectores económicos.