Julio Peterson, referente del sector yerbatero, cuestionó la conducta de las empresas tras la desregulación. Según su perspectiva, las industrias estarían coordinando acciones para evitar que los precios fluctúen, pese a que las medidas de liberalización buscaban justamente lo contrario.
Peterson señaló que, lejos de beneficiar a consumidores y productores, la desregulación habría generado un comportamiento colusivo entre los actores principales. "Se ponen de acuerdo para planchar el precio", expresó, haciendo referencia a la práctica de mantener valores estables mediante coordinación informal entre competidores.
La crítica revela tensiones dentro de la cadena yerbatera respecto a cómo se implementaron los cambios normativos. Mientras que desde algunos sectores se esperaba que la flexibilización impulsara competencia y dinamismo en los precios, la realidad según el gremialista sugiere un escenario donde las grandes empresas logran neutralizar esos efectos mediante acuerdos implícitos o explícitos.
Este tipo de comportamiento contradice los objetivos declarados de la desregulación y plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas para generar mayor competencia en el mercado yerbatero.