Donald Trump expresó su convicción de que Estados Unidos tomará Cuba en el corto plazo. La declaración del expresidente no incluyó precisiones sobre cuándo ocurriría ese proceso ni mediante qué mecanismos se llevaría a cabo.
Las afirmaciones de Trump se suman a una serie de pronunciamientos sobre política exterior hacia América Latina que ha realizado en los últimos tiempos. El expresidente ha mantenido un enfoque confrontacional con respecto a gobiernos que considera adversarios de los intereses estadounidenses en la región.
La isla de Cuba ha sido objeto de tensiones históricas con Estados Unidos durante décadas. Las relaciones entre ambos países han atravesado ciclos de mayor y menor antagonismo, marcados por el embargo comercial estadounidense y las políticas diplomáticas de cada administración.