Galicia registró un aumento del 40% en pacientes polimedicados durante el último año, una cifra que evidencia el envejecimiento de la población y el incremento de enfermedades crónicas en la comunidad autónoma. Los afectados por polifarmacia —el consumo simultáneo de múltiples fármacos— rondan ya los 500.000, según datos que reflejan una tendencia preocupante en la región.

Este crecimiento acelerado de la polimedicación plantea desafíos importantes para el sistema sanitario gallego. La prescripción simultánea de varios medicamentos aumenta los riesgos de interacciones farmacológicas, efectos adversos y complicaciones en la salud de los pacientes, especialmente entre la población mayor, que representa la mayoría de los casos.

El fenómeno se inscribe dentro de un proceso demográfico más amplio: el envejecimiento de la sociedad gallega. A medida que la edad promedio se eleva, también lo hace la prevalencia de patologías crónicas como hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares y problemas osteoarticulares, condiciones que típicamente requieren tratamientos farmacológicos complejos y prolongados.

La gestión de estos pacientes polimedicados representa una prioridad para los profesionales sanitarios gallegos, quienes deben evaluar constantemente la efectividad y seguridad de cada medicamento prescrito, evitar duplicidades innecesarias y adaptar los tratamientos a la situación clínica real de cada persona.