PAMI identificó un entramado de fraudes en el sector oftalmológico donde prestadores realizaban cobros duplicados a jubilados por servicios ya prestados. El esquema implicaba prácticas de facturación fraudulenta que afectaban directamente a los afiliados de la obra social.
El descubrimiento pone de relieve irregularidades en la cadena de prestación de servicios oftalmológicos, donde algunos proveedores aprovechaban la estructura del sistema para efectuar cobros dobles por estudios y tratamientos oftalmológicos idénticos.
La detección del fraude marca un punto de inflexión en el control que ejerce PAMI sobre sus prestadores. El organismo intensificó las auditorías en el área de oftalmología tras identificar patrones anómalos en los registros de facturación.
Este hallazgo se enmarca en los esfuerzos continuos de la obra social por preservar los recursos destinados a jubilados y garantizar que los servicios se presten sin intermediaciones fraudulentas. Las autoridades de PAMI analizan las responsabilidades administrativas de los prestadores involucrados en el esquema ilícito.