El Ministerio de Defensa ha establecido sus ejes tecnológicos de interés para los próximos años. La estrategia incluye el desarrollo de munición selectiva, sistemas de sensores submarinos, capacidades de guerra electrónica y soluciones de robótica aplicada a operaciones militares.

La munición selectiva emerge como una de las prioridades centrales. Esta categoría abarca proyectiles y sistemas de armamento capaces de adaptar su comportamiento según las condiciones del objetivo y el entorno, mejorando la precisión y reduciendo riesgos de daños colaterales.

En el ámbito submarino, Defensa apunta a fortalecer sus capacidades de detección y monitoreo. Los sensores submarinos constituyen un componente crítico para la vigilancia de espacios marítimos y la seguridad en aguas territoriales, especialmente en un contexto geopolítico donde el control del espacio marítimo cobra relevancia estratégica.

La guerra electrónica también forma parte de esta hoja de ruta. Esta disciplina abarca desde sistemas de defensa contra amenazas electromagneticas hasta capacidades ofensivas de interferencia y perturbación, fundamentales en escenarios de conflicto moderno donde la batalla informativa y electrónica es tan decisiva como la física.

La robótica cierra el perímetro de interés ministerial. Su incorporación a las operaciones militares responde a la necesidad de reducir exposición de personal a riesgos extremos, automatizar procesos logísticos complejos y mejorar la capacidad de respuesta en escenarios de crisis. Desde vehículos autónomos hasta sistemas de vigilancia robotizada, esta línea busca potenciar la eficacia operacional con menor costo humano.