Durante el fin de semana largo, un millón de personas se movilizó por el territorio nacional, dejando un impacto económico de $235.008 millones. El movimiento de turistas y viajeros dinamizó la actividad en localidades de destino y servicios relacionados.
La cifra refleja el peso que tienen estos períodos extendidos en la economía local y regional. El desplazamiento masivo benefició a hospedajes, gastronómicos, transporte y comercio minorista en las zonas visitadas, consolidando la importancia de estos feriados para la reactivación de sectores turísticos y conexos.
El fenómeno de movilización evidencia la capacidad de atracción que mantienen los destinos dentro del país cuando se abren ventanas de tiempo prolongadas, permitiendo que familias y grupos de viajeros planifiquen salidas fuera de sus residencias habituales con mayor disponibilidad.