La dirección de carrera del Gran Premio de Miami decidió adelantar la largada de la competencia por la amenaza de condiciones climáticas adversas. La modificación en el cronograma respondió a los reportes de posibles tormentas que se aproximaban a la zona de disputa.

La medida fue implementada como medida preventiva para garantizar la seguridad de pilotos, equipo técnico y espectadores. Los cambios de horario en las carreras de Fórmula 1 responden habitualmente a evaluaciones de las condiciones meteorológicas locales, que pueden afectar tanto la visibilidad como las condiciones de pista.

La carrera siguió su desarrollo con el nuevo horario de inicio, permitiendo que la competencia se completara antes de que las condiciones climáticas se deterioraran significativamente en el circuito urbano de Miami.