El 60% de los argentinos no trabaja en relación con su formación académica, según datos que exponen una brecha significativa entre la educación recibida y la actividad laboral real. De este universo, apenas 2 de cada 10 profesionales ejercen su profesión soñada, lo que refleja las dificultades que enfrenta el mercado laboral local.

El estudio muestra que la desconexión entre la carrera elegida y el empleo desempeñado es un fenómeno generalizado en la población económicamente activa. Más allá de la formación recibida, ya sea en universidades o institutos, la realidad laboral obliga a muchos trabajadores a insertarse en sectores completamente distintos a su especialidad.

Esta situación plantea interrogantes sobre la adecuación de la oferta educativa a las demandas del mercado, así como sobre las oportunidades disponibles para que los profesionales puedan desarrollar su carrera en el campo para el que se prepararon. La cifra pone de manifiesto un desajuste estructural que afecta tanto a la satisfacción laboral como a la rentabilidad de la inversión en educación que realizan las personas y las familias.