El gobierno de La Rioja ratificó su determinación de continuar con la ejecución de una obra de cloacas sin interrupciones, sin importar las consecuencias políticas que esto genere. Los funcionarios manifestaron estar preparados para asumir cualquier precio en términos de capital político que la medida demande.

La declaración subraya la prioridad que la administración provincial asigna a los proyectos de infraestructura sanitaria, posicionándola como un objetivo que trasciende las consideraciones coyunturales del escenario político. Según la postura oficial, la obra de cloacas no se detendrá, independientemente de los conflictos que pueda generar.

Esta posición refleja una apuesta por consolidar avances en materia de servicios básicos para la población, aun cuando ello implique enfrentar resistencias o críticas desde diferentes sectores. El gobierno evidencia así una jerarquización de la agenda de desarrollo sobre las presiones circunstanciales del juego político provincial.