Casi 3 millones de hogares perdieron acceso a subsidios en servicios de luz y gas durante la administración de Javier Milei. La cifra refleja un cambio significativo en la política energética del país en los últimos años.

La reducción de subsidios constituye uno de los pilares de la estrategia fiscal del gobierno actual. Esta medida afecta directamente a sectores de la población que dependían de estas ayudas para abonar sus facturas de servicios básicos.

El impacto de estas políticas se distribuye en diferentes regiones del país, abarcando tanto zonas urbanas como periurbanas donde la dependencia de subsidios era mayor. Familias que recibían apoyo estatal para el pago de estas prestaciones esenciales ahora deben absorber el costo completo de sus consumos.