Las ventas de automóviles cayeron 13,6% durante abril, marcando un freno importante en la comercialización vehicular. El descenso coincidió con un avance notable de las marcas chinas en el mercado interno, que continúan expandiendo su participación.

La contracción mensual refleja una tendencia de debilitamiento en la demanda de vehículos. Este retroceso se produce en un contexto donde los fabricantes asiáticos profundizan su penetración comercial, ganando espacios que tradicionalmente ocupaban otras marcas.

El comportamiento del mercado en abril sugiere volatilidad en las decisiones de compra de consumidores, mientras que la competencia de las marcas chinas intensifica la presión sobre los actores tradicionales del sector automotriz local.