El presidente Javier Milei respaldó explícitamente a su portavoz Manuel Adorni e increpó a integrantes de la prensa durante un acto público. En el intercambio, el mandatario utilizó expresiones ofensivas hacia los periodistas presentes, a quienes catalogó de "basuras inmundas".
El episodio ocurrió mientras Milei defendía la gestión de su vocero. La tensión con los periodistas se escenificó en medio de cuestionamientos sobre la labor de Adorni en el manejo de la comunicación oficial.
El incidente refleja un patrón de confrontación directa entre la administración libertaria y sectores de la prensa que ha caracterizado los primeros meses de gestión. Las críticas y los enfrentamientos verbales entre el presidente y periodistas se han reiterado en diversas ocasiones desde que asumió el cargo.