Palermo dejó un mensaje directo a Bareiro después de que el jugador recibiera una tarjeta roja durante el partido. El técnico fue claro en sus palabras y enfatizó que el futbolista tendrá que trabajar en ese aspecto de su juego.

Tras la expulsión, el entrenador expresó su preocupación por la conducta del jugador en el campo. Según sus declaraciones, Bareiro "lo tiene que trabajar", refiriéndose a la necesidad de mejorar su comportamiento y control disciplinario durante los encuentros.

El comentario del técnico refleja la importancia que le asigna a mantener la compostura en la cancha, especialmente en momentos de tensión. Palermo consideró necesario hacer público este llamado de atención hacia uno de sus jugadores, evidenciando que la disciplina es un aspecto fundamental dentro de su esquema de trabajo.