El Gobierno evalúa introducir cambios en la reforma laboral que permitan a las pequeñas y medianas empresas acceder de manera compartida a un fondo común para despidos. La medida buscaría facilitar el acceso a recursos destinados al pago de indemnizaciones en casos de terminación de relaciones laborales.
La iniciativa forma parte del análisis más amplio sobre ajustes a la legislación laboral vigente. La propuesta se centra en crear mecanismos que alivien la carga financiera que representa para las pymes el cumplimiento de obligaciones indemnizatorias, un factor que históricamente ha impactado en la capacidad de las pequeñas empresas para gestionar reestructuraciones.
El esquema de fondos compartidos permitiría que varias empresas contribuyan conjuntamente a una estructura común, reduciendo así la presión individual sobre cada firma. Este modelo buscaría distribuir el riesgo entre múltiples actores económicos del mismo segmento empresarial.
La medida se inscribe en una estrategia más general de modernización de la normativa laboral, aunque los detalles específicos de cómo operaría este fondo aún están en etapa de análisis por parte del Gobierno. La propuesta requeriría un acuerdo legislativo para su implementación.